La utilización de minas terrestres – tanto antipersonales como antitanques – está en principio sujeta al Protocolo II del Convenio sobre Armas Convencionales (CAC) de 1980.
En 1997, después de una campaña mundial, un nuevo acuerdo sobre minas antipersonales fue elaborado en Ottawa, Canadá.
El tratado de Ottawa, que entró en vigor en 1999, fue firmado por 133 países y ratificado por 128 en 2003.
El pacto prohíbe la producción, el almacenamiento, el traslado y el uso de minas antipersonales. Además obliga a los estados firmantes a retirar las minas colocadas por ellos y a indemnizar a las víctimas.
Sin embargo, los mayores productores de minas – Estados Unidos, Rusia, China, India y Pakistán – no han firmado el Tratado de Ottawa, el cual no incluye a las minas antitanques.
(Bite William Lúcar, director del Centro Peruano de Acción contra las Minas -Contraminas), “En lo que respecta a nuestro país aún existen 50 mil minas antipersonales y aparatos explosivos sembrados en diversos departamentos durante el período de violencia terrorista”. El Centro Peruano de Acción contra las Minas Antipersonas (Contraminas), es la entidad estatal responsable en este campo.
Contraminas lo integran los ministerios de Relaciones Exteriores, Interior, Educación y Salud y Conadis (que pasó al Ministerio de la Mujer). Todos tienen la misma responsabilidad: el desminado total del país.
El plazo para el barrido total de minas en Perú era hasta el 2008. Sin embargo, el Estado solicitó a la autoridad de la Convención de Ottawa ampliar hasta 2012.
(Bite William Lúcar, director del Centro Peruano de Acción contra las Minas -Contraminas) “La falta de infraestructura y los altos costos que demanda el desminado han provocado un retraso en el plazo fijado, lo que justifica la ampliación hasta 2012”.
Para ellos, no será fácil
Para ellos la vida giró 360º luego de aquel segundo en que se difuminó la imagen del pariente o del amigo corriendo en su auxilio. Esta persona será una de las decenas de víctimas que, cada día, se cobra esta arma. Un arma que no identifica a su víctima que en su mayoría son civiles inocentes. Sin embargo, las consecuencias de una explosión de mina terrestre van más allá. Los graves impedimentos y el trauma psicológico sufridos tras la explosión, implican que, durante muchos años, hay que asistir a estas personas que, en su mayoría son menores de edad.
En Perú, El CICR colaboró hasta el 2006 con el Instituto Nacional de Rehabilitación del Callao con materias primas para la fabricación de prótesis y con la capacitación de técnicos.
(Bite Encargada de comunicaciones del Comité Internacional de la Cruz roja (CICR) y también responsable del programa de ayuda a las personas afectadas por minas antipersonas, Dafne Martos), “Hasta el 2006, año en que finalizó el programa de ayuda para víctimas de minas antipersonales, 70% de las víctimas era menor de edad”.
Martos argumenta esto aduciendo que la cifra registrada por el Estado es mínima, pues muchas de las denuncias hechas en provincias quedaron archivadas en las comisarías. Se requiere un censo y hasta ahora no se ejecuta".
La pierna ortopédica más barata cuesta S/.2.300, hecha de madera y plástico polipropileno. La más cara supera los US$5.000 y es de titanio, material liviano y resistente. Aun así, estas deben ser reemplazadas cada cuatro años y en el caso de provincias, lo agreste del terreno la debilita más rápido.
En el Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) y el Instituto Nacional de Oftalmología (INO), de 307 personas registradas solo 8 han sido atendidas.
(Bite Juan Guillén Cabrejos, director del INR) "Es difícil localizarlos, pues creen que han hecho algo malo. Ayudamos a los que Contraminas nos envía".
(Bite Carlos Estrada, presidente de Aviscam) “es necesario que el Ministerio de Economía destine un fondo especial. Contraminas está en lo cierto cuando dice que faltan recursos, pero también falta voluntad para colaborar".
Estudiante de ciencias de las comunicaciones de la universidad San Martin de Porres. Redactor web de la renovada página La República.pe y colaborador de la revista digital española Tinta Digital. Amante de la lectura de amanecida. Fumador de por vida. Obsesionado con los temas internacionales, en especial conflictos bélicos y geopolítica. Bohemio por excelencia y aborrecedor de la politiquería peruana.